La razón principal por la que viajé a Japón, y en general la razón principal por la que viajo a cualquier país, es ir a uno o varios conciertos.
Esta vez mi intención era ver el concierto “infernal” de Nemophila de cuatro horas de duración, donde tocarían todos los temas de la banda.
Cabe aclarar que ir a un concierto en Japón no es fácil en general para un no-residente. La mayoría de la venta de tickets para conciertos pasa por un sistema de lotería, donde los compradores deben inscribirse, dar sus datos de pago, y luego de un proceso de selección, a los elegidos se les carga automáticamente a su tarjeta el cobro, y se les envía el ticket.
La razón de este curioso sistema es darle la misma prioridad a todos los compradores, sin darle ventaja a los que llegan primero, además de esta forma evitan la sobre-venta de tickets a los primeros y reducen las reventas.
Durante el periodo de la lotería, usualmente varios dias, puedes participar en la compra del ticket y al final te anuncian si quedaste o no dentro de los elegidos.
La complicación para los no-residentes es que los tickets a veces requiren el registro, ya sea por correo electrónico o teléfono en Japón. En este último caso los no-residentes quedan por fuera del proceso.
Para esto, sin embargo, existe una solución. Los llamados servicios de “proxy” donde un japonés te ofrece el servicio de la compra de la entrada a nombre tuyo, por un precio módico de usualmente un valor menor al precio de la entrada.
Por suerte para Nemophila no era necesario registrarse con un teléfono japonés, sino solo con el correo, por tanto pude comprar mi entrada, bueno, perdón, pude participar en el proceso de lotería para comprar la entrada y quedé seleccionado en la primera ronda.
La verdad Nemophila no es una banda muy conocida en Japón, así que las entradas no se agotaron y creo que vendieron todas las entradas de todas las rondas, entiendo que nadie se quedó fuera de la lotería, excepto por razones técnicas de cobro de la tarjeta.
Así que luego de tener mi entrada comencé a planificar todo el viaje a Japón.
Luego de haber comprado el boleto de avión, con salida del 25 de Abril y llegada el 27 de Abril a Narita, me enteré que iba a haber un festival de Metal en Shibuya el mismo 27 de Abril.
Participarían mas de veinte bandas de metal, incluyendo a Marty Friedman (Ex-Kakophony / Ex-Megadeth). Estuve tentado a cambiar el boleto de avión, pero no lo hice por que salía demasiado caro. Así que compré la entrada para el Shibuya Metal-kai Fest 2025 y me preparé para llegar a Japón, después de 24 horas de vuelo, tomar el tren de Narita a Tokio y llegar a tiempo, mamado, a ver al menos a Marty Friedman a las 5 de la tarde, y las demás bandas que pudiera ver.

Lo logré.
Llegué a Narita, salí rápido del aeropuerto, activé el Holafly para tener Internet, cambié los dólares por yenes. Todo en menos de una hora.
Alquilé un hotel capsula para bañarme y descansar un poco, tomé el tren a Tokio, hice el check-in en el hotel a las 3 y me fuí a Shibuya a ver el concierto.
Aquí fué mi primer encuentro con el famoso cruce de Shibuya, donde millones de personas cruzan esa esquina.
Había tanta gente tratando de llegar al bendito cruce que habia que hacer cola en la calle para cruzar… si, cola de gente para cruzar una esquina, ¡no tenía ningún puto sentido! Estaba estresado porque faltaban 20 minutos para llegar al lugar del concierto y yo en una cola en el medio de la calle…
Shibuya
Total que llegué al sitio a tiempo, unos 5 minutos tarde, pero no me perdí de mucho. Allí estaba Marty con su banda japonesa iniciando el concierto.
De su banda conocía a Wakazaemon, la bajista, porque ha tocado en otras de mis bandas favoritas como East Of Eden y KOIAI.
El baterista no lo conocía, pero es un salvaje, animal, espectacular. Realmente una muy buena banda acompaña a Mr. Friedman, uno de los mejores guitarristas del mundo.
El setlist fue bastante corto, de unos 30 minutos, pero la verdad estuvo bastante bueno, para empezar a entrar en calor y tomarse una birra.
Marty Friedman
Aparte de Marty Friedman, sólo conocía a Asterism y a Sex Machine Guns, así que decidí, luego de Marty ir a la sala Cyclone, ver a Asterism y luego regresar a la sala WWW X a ver a la banda que tocara mientras llegaba Sex Machine Guns, gracias al cielo que hice esto, la mejor banda estaba por venir.
Entrando al Cyclone
La sala Cyclone estaba ubicada en un segundo sótano y la entrada era impresionante, me recordó un poco al Rainbow en los Angeles, una entrada a un pequeño inframundo metalero.
Asterism
Asterism + Marty Friedman
Asterism tiene una música brutal, los músicos son unos animales, diría que includo musicalmente son superiores a Marty, la guitarrista y cantante es una bestia, en vivo tienen una gran energía, pero el rango vocal de la cantante se sale un poco de lo que considero agradable, es quizás una voz un poco, muy chillona para mi, pero la música, la energía y el lugar fueron espectaculares.
Para mi sorpresa, en el medio del concierto de Asterism apareció Marty, y tocó una canción en la que colaboró con Asterism, ver el dúo de Hal-ca / Friedman fue de lujo.
Otra cosa impresionante, no sólo en este, sino en todos los conciertos que fuí en Tokio, es la calidad del sonido. Es perfecto, fuerte sin ser estridente ni ruidoso, todos los instrumentos y voces se escuchan claramente, perfecto.
Luego me fui de nuevo al salón WWW X, donde había tocado Friedman, para esperar a SMG y ver a la banda que tocara…
Cuano llegué el salón estaba medio vacío, y hasta dudé si sería buena la próxima banda, incluso en algún momento pensé ir a otro salon de los 3 en total del festival, menos mal que no lo hice.
Entraron los miembros de United, que resultó ser una de las mejores bandas que vi en todos los conciertos. Al día de hoy quizás una de mis favoritas.
Entró el cantante, un japonés con cara y cabello de indio, con una presencia impresionante sobre el escenario, luego cada uno de los miembros de la banda.
Luego el salón empezó a llenarse poco a poco mientras United empezó su descarga de buen thrash-metal clásico, vieja escuela, crudo, monstruoso.
El sonido y la presencia de la banda me recordó mucho a Testament. Me quito el sombrero por este bandón.
Lamentablemente no estan en Spotify y es muy poco lo que han subido a YouTube, aunque si han grabado muchos discos, desde inicios de los ochenta. Al parecer sólo venden los discos a sus fans en formato tradicional, han tocado un montón, por lo que logré ver, principalmente en Shibuya los ultimos años.
Sin duda una banda de la vieja escuela, y una del top-ten de mi lista de bandas japonesas.
Por suerte en este concierto si permitían grabar lo que quisieras, así que aproveché de tomar algunas muestras de cada banda.
United
Después de esa avalancha de buen metal y de unas tres cervezas ya los efectos de las 24 horas de viaje, más las horas adicionales parado y caminando empezaron a hacer efecto. Estaba destruido, me senté en un rincón y empezó a tocar Sex Machine Guns, un bandón la verdad, como su nombre lo indica una ona muy de joda, muy rocanrolero, medio glam, pero estaba hecho 💩, así que me tuve que ir antes de que terminaran su concierto.
Sex Machine Guns
En general un conciertazo, fui por Marty Friedman y me quedé por United, una gran sorpresa, fue genial ver a Asterism, pero mi cuerpo tiene un límite.
Me fui al hotel, comí un par de onigiris y hasta mañana.
Leave a Reply