Sábado, 13 de Diciembre
Luego de ir al onsen en la mañana con mi esposita, desayunamos, nos encontramos en el pasillo del hotel (estamos en 3 cuartos separados todos) y salimos hacia la Hakihabara, la Ciudad Eléctrica, para ir de compras de figuritas, ropa y relojes.
El primer día en Tokio, Aron estaba brincando de tienda en tienda y en Hakihabara enloqueció completamente, iba de una tienda a otra viendo precios y saltando de una figurita a otra.
Después de un rato nos dividimos, fuimos a BIC Camera a comprar relojes. En esta tienda nos atendió un japonés de lo más simpático. Hablaba un poquito español y nos comentó que jugaba con amigos venezolanos al futbol. Luego mi esposa le comentó que vivíamos en Costa Rica y le enseñó el “Pura Vida”… y el japonés quizo saber la diferencia entre “Pura Vida” y “Puta Vida” porque sabía que “puta” era una mala palabra (seguramente algún venezolano tiene la culpa de esto). Así que a la final aprendió el “Pula Vida” (la R no le sale a los nipones).
Fuimos a Trader a reunirnos con los demás, y allí compré algunas figuras de regalo para mis sobrinos y luego fuimos a comer en Hama Sushi de Hakihabara, había una fila de gente importante, así que tuvimos que esperar unos 40 minutos antes de sentarnos en la mesa y comer todo el sushi que pudimos. Estuvo bueno a un precio super razonable. 5 personas (o 4 y media porque mi nuera come muy poco) salió en unos 9,400 yenes, unos 60 dólares al cambio. Unos 15$ por persona aprox.
Luego de esto nos dividimos de nuevo, los chicos siguieron de compras y me fui con mi esposa al club Seata a ver a Julika vs Nemophila. El concierto estuvo brutal, el público japonés es de los más intensos que he visto en mi vida de metalero, crowd surfing, ollas. El salón era bastante pequeño y vi una chica que la sacaron cargada desmayada, otra tuvo que salir porque alguien haciendo crowd-surfing le cayó en la cabeza, mi esposa estaba dando codazos a cuanto japonés se le acercaba… aquello fue realmente caótico.
En cuanto al sonido estuvo regular, no era el mismo sonido perfecto que había disfrutado las veces anteriores, aunque al final mejoró un poco.
Las bandas que tocaron fueron Azumi, banda que se incorporó a último momento, una banda medio punk con bastante fuerza, una de las últimas canciones la cantaron con Mayu de Nemophila.
Yo iba principalmente por Nemophila, pero Julika me impresionó demasiado, definitivamente se robaron el show de la noche. Es una banda de Visual Kei con un estilo caótico progresivo medio industrial, muy gótico, extremo. Aquello fue una verdadera locura, había mucho público femenino que solo fue a ver esta banda, porque me pareció que luego en Nemophila no había tantas chicas.
Julika en vivo funcionan demasiado bien, es caótico, sublime, intenso, impactante.
Mi esposa que siempre baila o brinca como loca en los conciertos estaba inmovil, hipnotizada, solo volteaba a mirarme con cara de asombro. Lo mejor de la noche sin duda.
Luego vino Nemophila y quedamos atrapados entre la olla de gente brincando y bailando de una lado al otro, en un momento estaba muy cerca de la tarima, en otro varios metros atrás, luego de nuevo al frente. Locura total. Nemophila estuvo muy bien, un set corto quizás, yo esperaba más, también me hubiera encantado una colaboración de Julika con Nemo, pero es mucho pedir.
Luego nos fuimos caminando del Club Seata al metro, de vuelta al hotel nos comimos un ramen de pato en Sugamo, que ya había probado en mi viaje anterior, me fui al onsen y me puse a ver algunos videos de Julika en la habitación hasta dormirme.
Por su lado los chicos estuvieron todo el dia de compras, se volvieron locos comprando ropa, juguetes y demás entre Akihabara, Don Quijote y la tienda Gu. Esta última la mejor para comprar ropa aparentemente.








































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